En Paraguay, los lomiteros alimentan la noche. Pero nadie piensa en quién los alimenta a ellos.
¿Quién alimenta
a los
lomiteros?
En Paraguay, después de una fiesta, un concierto o una noche larga, hay un ritual casi sagrado: comer un lomito.
Los lomiteros —esos maestros nocturnos de la parrilla— mantienen la noche viva con su coreografía bien ensayada de pan tostado, carnes jugosas y papas recién hechas. Son parte del corazón del país, queridos, siempre presentes y encontrados en casi cada esquina. Y sin embargo, casi nunca han sido representados por las marcas.
Una noche, en medio de ese ritual, nos preguntamos: ¿Quién alimenta a los lomiteros?
Salimos a las calles, hablamos con ellos y descubrimos algo inesperado: cuando apagan la parrilla y llega el hambre, muchos eligen Burger King.
Algo sabroso, abundante y satisfactorio para recargar fuerzas antes del siguiente turno.
Cuando los que alimentan la noche
tienen hambre,
también eligen Burger King.